Para que te acuerdes de mí quiero regalarte una flor, una rosa, pero no roja, no blanca, no amarilla, tampoco rosa, sino multicolor. Como el arco iris. Ah, a propósito, también quiero regalártelo a él, porque cada color representa un momento que vivimos juntos. El brillanteamarillo, que representa todos los momentos en los que no pudimos hablar porque estabamos tentados de la risa. El excitante rojo, que representa los momentos de pasión entre nosotros; el pacífico azul, que representa la confianza que nos tenemos; el verde, que presenta la esperanza y la fe que tenemos en esta relación que cada día se vuelve más fuerte...
Para que te acuerdes de mí quiero regalarte mi mirada. La que tengo cuando me enojo, cuando estoy tranquila, cuando no puedo esconder lo feliz que soy, o cuando estoy deprimida. Solo quiero regalártela, así no más, porque vos solo vas a saber entenderla e interpretarla, como lo hiciste siempre, sin necesidad de que sea acompañada por una extensa explicación.
Para que te acuerdes de mí quiero regalarte mis sonrisas. Llevátelas todas, aunque no hace falta que te las regale, ya son tuyas. Es que vos sos la única razón que encuentran ellas para mostrarse, sinceras y puras.
Para que te acuerdes de mí quiero regalarte todos los recuerdos felices que tengo de nosotros dos. Las veces que reímos sin parar, las que callamos, las que confiamos el uno en el otro, las que entregamos todo sin esperar nada a cambio. Todas mis memorias te las regalo, a vos solo.
Para que te acuerdes de mí quiero regalarte mis posesiones favoritas. No son muchas, sino que son simples y pequeños objetos que me recuerdan al sabor de la felicidad, a la dulzura de un beso, un abrazo o una tarde con mis seres queridos. No tienen mucha utilidad, tal vez, pero son especiales. Mágicas.
Para que te acuerdes de mí quiero regalarte un beso. Con el mismo deseo que los que siempre te di, pero esta vez, con muchas más ansias y con mucha más entrega. No quiero que te olvides de mis besos. Por favor. No te olvides de lo que te hicieron sentir algún día, no te olvides de todo el poder que hay en ellos. Te lo pido porquetodos los besos tienen algo único, todos los besos son adictivos, pero todos los que te di a vos fueron con pleno amor. Y eso no se encuentra en cualquier lado.
Para que te acuerdes de mí quiero regalarte todo de mí. Mi alma, mi corazón, mi cuerpo, mis pensamientos. Llevatelo todo y cuidalo. Son frágiles y se quiebran con una simple brisa. Cambian, se modifican, pero siempre todos giran alrededor de una sola cosa, como satélites. Y resulta ser que esa “cosa” no es una “cosa” justamente, sino que sos vos; todo de mí gira alrededor tuyo. Creo que ya lo sabías, pero por favor, no te lo olvides.
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